Langosta (The Lobster) (Grecia-2015)

El nuevo trabajo de Yorgos Lanthimos, Langosta, nos presenta una distopía enfocada en una sociedad en la cual la soltería esta criminalizada y perseguida, y donde el amor y la convivencia en pareja son obligatorios para poder vivir en el sistema. Bajo esta premisa se nos representa un mundo en el cual los solteros son detenidos y enviados a un hotel donde se les concede 45 días para encontrar la persona de la que enamorarse y convivir ,y poder por tanto volver a la sociedad, bajo la amenaza de que no de conseguirlo en el plazo dado, el sujeto será transformado en el animal que él previamente haya escogido.

En Langosta, Lanthimos nos expone un mundo post-moderno donde el amor cobra el máximo sentido y se penaliza cualquier intento de convivir en soledad, por lo que el autor griego nos propone un ejercicio metafórico de nuestra sociedad actual. A través de esta metáfora, Lanthimos hace una crítica más que evidente a nuestra concepción social del amor y la soltería, porque si bien llevado al extremo, Langosta no hace sino mostrar un mundo en el que la soltería no solo esta mal vista, sino ademas es duramente reprimida, lo cual, de una manera mucho más suave, nuestra sociedad también comparte.

Porque a pesar de que los tiempos han cambiado y la soltería ya no esta tan mal vista, nuestro sistema sigue estando hecho para la convivencia en pareja, siendo mucho más dificultosa la vida en solitario. Resulta evidente por tanto la critica que contiene la película.

Una vez mas, el realizador griego presenta un guion arriesgado sustentado en amplias dosis de surrealismo, pero a la vez cargado de mensajes que nos obligan a trasladar la historia a nuestro modo de vivir. Porque a través de historias surrealistas, Lanthimos se acerca a diferentes modos de concebir la sociedad o la educación que recibimos, la cual no siempre es o debe ser única en la forma y el contenido.

Buen trabajo del realizador griego Yorgos Lanthimos que nos presenta una película cargada de surrealismo, con un mensaje interesante e inteligente que además de mantenernos pegados a la butaca esperando su desenlace, consigue sacarnos algunas risas gracias a sus momentos divertidos. Gran idea ejecutada de forma soberbia sobre todo durante la primera mitad del metraje, decayendo quizá un poco más hacia el final del mismo, pero suponiendo aun así un resultado final bastante notable.

La recomiendo para los que os guste un cine diferente, cargado de mensaje, con el que pensar y donde nada es lo que parece.

Anuncios

Retratos de familia (Singapur-2013)

Retratos_de_familia-499865026-main

Pequeña gran película que como su nombre indica  nos expone el retrato de una familia de Singapur, de sus problemas y de como lucharán todos de una manera o de otra para salir adelante.

Historia sencilla con un buen guion que nos traslada al interior de una familia singapurense de clase media y a sus problemas domésticos. Concretamente la familia, azotada por una crisis financiera, se encuentra con un padre con graves apuros laborales y una madre embarazada por segunda vez y hastiada de la vida, agrandado todo ello por el mal comportamiento del pequeño Jilei, que en medio de todo este huracán de desgracias domésticas halla su sentido de vivir en las travesuras y el mal comportamiento. En este cataclismo familiar aparece la figura de Teresa, un joven filipina con necesidad de ganar dinero y que pronto se convertirá en el catalizador que provocará en la familia consecuencias inesperadas.

Anthony Chen nos ofrece este retrato familiar con el que nos invita a reflexionar sobre la familia y las relaciones que creamos con desconocidos, los cuales, a veces sin pretenderlo, consiguen calmar la situación que avanzaba hacia el desastre. En un contexto de crisis financiera será Teresa, la asistenta, olvidando sus propios y graves problemas, la que para bien o para mal ponga el orden que la familia empieza a necesitar y la que se hará con el timón del barco que comenzaba a navegar a la deriva.

Retrato de familia y retrato de una bonita amistad entre dos almas que estaban destinadas a entenderse.

Interesante película del cine de Singapur que contribuirá a dar un toque de optimismo a quien decida disfrutar de ella.

Porque hay pequeñas joyas del cine escondidas esperando ser descubiertas y que cuando aparecen, consiguen sin quizá pretenderlo, hacerte disfrutar de un buen rato a la vez que te ayudan a comprender un poco mejor el mundo en el que vivimos.

Soberbia por su sencillez. ¡Bravo!

Victoria (Alemania-2015)

Victoria-437008125-main

Esta es la historia de Victoria, una joven emigrante española en Berlín y de las dos horas y catorce minutos en una noche cualquiera de su insignificante vida. Concretamente la película narra la ultima parte de una noche de fiesta de la protagonista y de como conoce a cuatro chicos berlineses y de la relación que entabla con ellos.

La peculiaridad y originalidad de esta película no estriba en su guion, sino en su realización, porque el director, Sebastian Schipper, decidió hacer todo el rodaje con un único plano secuencia, sin cortes ni artificios. Dos horas y catorce minutos rodados sin parar, desde la misma cámara y sin ningún tipo de corte en la grabación.

La decisión de hacer el rodaje en una única toma conlleva que la narración adquiera un ritmo trepidante y mayor realismo. La interpretación de los actores se convierte en una única posibilidad de éxito. No hay lugar para los errores y la improvisación se convierte en un elemento necesario no solo en la interpretación sino también en el trabajo técnico. Porque si bien los actores llevan sobre sus espaldas la responsabilidad de una actuación sin errores in-subsanables, no es menos cierto que el trabajo de todo el equipo técnico y en concreto el del director de fotografía también tiene gran parte de la responsabilidad encima. Porque dos horas y catorce minutos rodando con la misma cámara sin cometer ningún error, es tarea harto difícil.

Este tipo de rodaje convierte la película en una especie de obra de teatro. Porque al rodar en plano secuencia evitas la repetición de escenas más o menos cortas que suponen un trabajo mucho mas sesgado y preparado de los actores y en consecuencia más artificial. Nos acercamos por tanto al teatro, donde los interpretes actúan sin posibilidad de error y dejando cierto margen a la improvisación, pero a diferencia del teatro, aquí hay una dificultad añadida, porque normalmente en teatro estamos dentro de un recinto acotado, donde todo esta medido y controlado y donde las posibilidades de que ocurra algo inesperado se reducen considerablemente. En cambio en Victoria nos encontramos una gran cantidad de escenarios, desde los interiores hasta los exteriores rodados en Berlín. Ello supuso que existiesen diferentes equipos de dirección que coordinasen el rodaje en las diferentes zonas en los que se desarrolla la historia. A su vez se hizo necesario que todos los escenarios estuvieran a una corta distancia para facilitar el control de los mismos. Asimismo con este tipo de rodaje se facilita hasta casi hacerla desaparecer la labor de montaje, limitada casi exclusivamente a elegir cual de las tres grabaciones era la finalmente elegida para proyectar. Al contrario, imagino que la fase de producción previa fuese de una complicación enorme para que todo saliese correctamente.

Quiero aprovechar para hacer una comparación con dos películas del pasado reciente con las que Victoria puede tener cierto paralelismo. Por un lado con Birdman, del gran Iñarritu, con la que comparte la idea del plano secuencia, si bien con un matiz que pone una gran diferencia entre ambas. Porque el plano secuencia de Victoria es puro y absoluto. Real de principio a fin, a diferencia del de Birdman, que es único en su conjunto, pero falso e irreal. En Birdman el plano secuencia es falso, si existen los cortes, siempre sutiles, pero el rodaje si tuvo parones que lo convierten en un plano secuencia que en su totalidad es fingido, aunque a nivel narrativo el espectador vive la historia como si no existiesen cortes.

Por otro lado quiero hacer una comparación con Boyhood, de Linklater, que sorprendió el año pasado por su originalidad en cuanto a su realización. Linklater decidió rodar Boyhood en tiempo real, con los mismo actores. Nos encontramos en su momento con una joya cinematográfica por cuanto fue la primera película cuyo guion se desarrollaba en un lapso temporal de doce años y se rodó en tiempo real, es decir, se trabajó durante durante doce años con los mismos actores, por lo que fuimos testigos durante las casi tres horas de duración de la película del crecimiento de los mismos. En Victoria, con este tipo de rodaje también somos testigos de la vida de varias personas en tiempo real, aunque en un espacio de tiempo mucho mas corto.

Es obvio que esta forma de hacer cine pone el listón muy alto para los futuros trabajos. Porque se esta poniendo sobre la pantalla nuevas formas de hacer cine, formas arriesgadas, incluso a veces rozando lalocura, pero formas que hacen un cine más auténtico y real, implicando mucho más al espectador, que siente mas empatía y cercanía con los protagonistas.

De Victoria quiero destacar tres cosas. La primera el trabajo de todos los actores pero en concreto el de Laia Costa (Victoria) y Frederick Lau (Sonne) que bordan su papel y convierten un trabajo casi imposible en un ejercicio de interpretación soberbia. Porque hacen un trabajo propio del teatro pero con mucha mayor dificultad, por el dinamismo de rodar en la calle con cientos de elementos móviles. Destacar que Laia Costa apenas sale de plano durante todo el metraje sin que la cámara la abandone apenas en contadas ocasiones.

En segundo lugar el trabajo del director de fotografía, Sturla Brandth Grøvlen que hace un trabajo perfecto en una situación para nada sencilla. Porque rodar gran parte del tiempo corriendo detrás de los actores, en el interior de vehículos, entrando y saliendo de edificios, y todo ello sin cometer errores, es digno de admiración.

Y por último destacar el trabajo de Sebastian Schipper y agradecerle que tomase la decisión de rodar esta película en un único plano secuencia. Decisión valiente que convierte un film que en condiciones normales sería mediocre, en una pequeña obra maestra del cine. Ejercicio arriesgado que inventa un cine nuevo, más real, mas cercano al teatro y por ende más cercano al espectador, que vive el visionado de una forma mas activa y dinámica.

Recomiendo ver esta película para disfrutar de un cine diferente. Esta vez no dejo el trailer porque creo que es mejor enfrentarse a la película sin conocer muchos detalles de la historia. No os la perdais porque supone toda una gran experiencia para todo amante del cine.

Cuentos de Tokio (Japón-1953)

cuentos-de-tokio-originalUna pareja de ancianos viaja desde su pueblo de origen a Tokio para visitar a sus hijos que se encuentran viviendo en la capital. De la primera ilusión se pasa a la incomodidad y pronto los ancianos son colocados en un balneario y se ven obligados a vagar por la ciudad. La actitud distante y desentendida de sus propios hijos se verá amortiguada por la de Noriko, su joven nuera, que profesará a los ancianos un cariño reparador.

Obra del director japonés Yasujiro Ozu, está considerada la mejor de sus obras dentro de su extensa filmografía. Cuentos de Tokio es también considerada por la crítica como una de las mejores películas de la historia del cine, como lo demuestra su situación siempre en los primeros puestos en las listas de las mejores películas que la revista Sight and Sound publica cada diez años, según la opinión de los directores.

En Cuentos de Tokio nos encontramos la historia de dos ancianos que en su anhelo de descubrir cómo se han construido las vidas de sus hijos en la gran ciudad, deciden visitarlos, quizá por última vez y disfrutar de su compañía. La película nos expone como se van construyendo las familias a raíz de una familia originaria y como los padres comprueban que sus hijos han construido una nueva vida y que sus prioridades han cambiado.

En varios momentos los ancianos reflexionan sobre sus hijos y aun considerándolos egoístas, concluyen que son buenas personas y que deben sentirse orgullosos de ellos, pero enseguida son conscientes de que estorban en la vida de los mismos y deciden volverse a su pueblo de origen.

También reflexiona la película en como en ocasiones la familia política construye unos lazos más fuertes que los propios de la sangre, surgiendo aquí la figura de la joven Noriko, viuda de uno de los hijos de los ancianos y que recibe a los mismos con un cariño y amor mucho mayor que el dedicado por sus propios hijos. A medida que se van desarrollando los acontecimientos posteriores será Noriko la que demuestre un mayor apego a la pareja de ancianos y les rendirá el cariño que sus hijos parecen negarles.

En Cuentos de Tokio se palpa la maestría que tiene Yasujiro Ozu para contar historias. Forma delicada y soberbia de hacer cine. Historia triste, pero historia bonita a la vez, porque el director consigue transmitirnos belleza y emoción con este guion. A pesar de ser una historia triste, no por ello terminamos abatidos y apesadumbrados, sino que Yasujiro Ozu convierte la tristeza en belleza y optimismo y el resultado es una película de una belleza impactante. A pesar de la imposibilidad de evitar que las lágrimas salgan al exterior de forma copiosa, la sensación final es la de una historia cargada de positivismo y buenas sensaciones.

Existe un remake de esta película, del también director japonés Yoji Yamada: una familia de Tokio, del año 2014. En mi caso primero vi esta última, y gracias a ella conocí Cuentos de Tokio. En el film de Yoji Yamada se cuenta la misma historia (variada solo en algunos matices) pero en la actualidad. Al margen del momento temporal, el resto de la historia permanece fiel a su original y Yoji Yamada consigue con el remake una autentica obra maestra comparable con la de su inspirador: Yasujiro Ozu.

Recomiendo encarecidamente las dos películas, en el orden que queráis. A mí me gustaron enormemente las dos y en estos momentos no sabría deciros por cual me decanto, pero lo que si tengo claro es que ambas se han convertido en dos de mis películas favoritas y que serán de las que siempre estén en mi mente para recomendar a quien quiera disfrutar de un momento de buen cine.

Incendies (Canadá-2010)

IncendiesEn el día de la lectura del testamento de su madre, Jeanne y Simón reciben dos cartas. Jeanne una dirigida al padre que creía muerto. Simón al hermano que no conocía que existiese. La entrega de estas dos cartas a sus respectivos destinatarios es la última voluntad de su madre. En este momento comienza un viaje hacía el pasado, hacia el origen de sus raíces. Un viaje hacía las consecuencias desgarradoras de una guerra.

En Incendies se plasma de manera escalofriante el drama de la guerra y las consecuencias que se derivan de ella. El director, Dennis Villeneuve, no concreta ni la localización ni el conflicto bélico en el que se desarrolla la historia y esto lo hace para evitar dar importancia a un conflicto en concreto, dando por tanto importancia a todos en general. Porque la historia que esconde el guion de esta película bien podría ser la historia de cualquiera de los conflictos militares que han salpicado nuestra historia más reciente. No obstante esto, se puede intuir que nos encontramos ante la llamada Guerra del Líbano, que enfrentó a las facciones cristianas contra las musulmanes, si bien las ciudades donde se localiza la historia son producto de la invención del realizador.

De esta película quiero destacar en primer lugar la impresionante fotografía que nos traslada hacia el centro de una guerra. Impresionantes tomas que exhibirán ante nuestros ojos un panorama de destrucción y desolación. A través de la fotografía coge fuerza el guion y seremos conscientes del desconsuelo, la tragedia y el sufrimiento de un pueblo inocente que una vez más lucha por sobrevivir para poder vivir con tranquilidad.

En segundo lugar destacar la elección de algunas de las canciones que decoran algunas de las escenas, y en concreto la canción de Radiohead que da inicio a esta historia.

Y en tercer y último lugar el fantástico guion, redondo y sin fisuras a pesar de su enorme complejidad, que no deja ningún hueco que resolver. Guion que expone un drama familiar llevado hasta sus últimas consecuencias. Un viaje de ida y un viaje de vuelta hacia el mismo punto. Presente y pasado convergiendo matemáticamente en un punto, es lo que otorgará la genialidad a este impresionante trabajo.

Película que emociona sin medida, Incendies supone el planteamiento de un conflicto bélico y un drama familiar ante nuestros ojos y lo hace de una manera valiente pero también desgarradora. Porque Incendies no es una película de fácil digestión. Quizá la primer parte avanza a un ritmo más lento o pausado, pero durante la segunda parte cogerá la fuerza y rapidez que eclosionará en un final apabullante y que conseguirá hacernos tambalear.

Mi recomendación de esta pequeña maravilla del cine canadiense, que fue galardonada con algunos importantes premios y nominaciones y que dignifica sobradamente la industria del cine.

Musical: El Rey León

 

musical-rey-leon

Hoy me entretengo en comentar una de las experiencias más enriquecedoras de las que he disfrutado en los últimos tiempos. Me refiero al musical El Rey León, que tras varios años viviendo en Madrid esperando la oportunidad de ir a verlo, finalmente llegó el momento y pude disfrutar de tan espectacular experiencia.

Resulta difícil explicar con palabras lo que sentí minuto a minuto sentando en una de las butacas del teatro Lope de Vega, aunque intentaré a través de este post acercarme siquiera infimamente.

Fueron muchas las opiniones que había escuchado de este musical, y muchas más las recomendaciones para ir a verlo, pero he de decir que no se logra comprender lo que significa hasta que uno no lo vive por si mismo.

Los primeros minutos del musical son el preludio de lo que esta por ocurrir. Inicio apoteósico y maravilloso que consigue sujetarte a la butaca y hacerte disfrutar de todas las sensaciones que se reciben por todos los flancos del teatro. El sonido y el desfile de personajes enseguida te envuelve en una atmósfera brillante y te traslada a la sabana africana y al interior de la película que yo concretamente pude disfrutar cuando todavía era un niño.

Una de las cosas que cabe destacar del musical, por el gran trabajo que supongo haya significado su diseño y fabricación, es el vestuario. Magníficamente elaborado y con todo lujo de detalles, nos vamos a encontrar como el escenario se llena de leones, jirafas, hienas, gacelas, y un largo etcétera, que bailaran al ritmo de las canciones de la gran banda sonora de la película, banda sonora que se ha respetado en su base, si bien con ciertas variaciones en la letra de las canciones. Especial mención también a todos los decorados y artilugios que adornan el escenario y hacen posible que se desarrolle la acción y que nos harán viajar hacia la sabana y la jungla africana, en compañía de Simba, Mufasa, Nala, Scar, Timón, Pumba y Rafiki.

Excelente trabajo tanto de los actores protagonistas así como del elenco de bailarines y cantantes. Especial mención al trabajo del pequeño Simba, interpretado por un joven niño que se encuentra en perfecta simbiosis con el escenario e impresionante interpretación asimismo de Zama Magudela, que da vida a Rafiki y que lo hace de una manera grandiosa.

La correcta adaptación del guion de la película hace que la experiencia sea como volver a verla en directo. No hay que olvidarse del gran trabajo de todos aquellos que hacen posible que todo funcione correctamente, desde el director, la orquesta, y todos los miembros del equipo que se encuentran entre bambalinas haciendo que todo salga correctamente. He de decir que desde mi butaca podía apreciar los laterales del escenario y como se trabajaba desde dentro, y resultó muy interesante.

El musical El Rey León ha supuesto para mi una gran experiencia y ha colmado sobradamente las expectativas que llevaba conmigo. Hacía tiempo que no sentía tanta emoción al presenciar un espectáculo. Porque si bien durante la primera parte del espectáculo las lagrimas asomaban y fui capaz de contenerlas, en la segunda mitad me fue imposible hacerlo y sucumbí a la emoción. Es la primera vez que disfruto de un musical y creo que no podía haber sido una experiencia mejor. Días después todavía me encuentro impactado y emocionado por lo que para mi ha sido una experiencia inolvidable.Tres horas que se pasan como si fueran tres minutos.

Como ya he dicho al inicio de este post, es imposible conseguir trasladar la esencia del musical a quien todavía no lo haya visto. Es algo que solo se puede vivir en directo y disfrutarlo tranquilamente, pero piel de gallina, pelos de punta y lagrimas de emoción corriendo por las mejillas es lo que yo puedo aportar de mi experiencia en este musical.

Tierra prometida (EEUU-2012)

Tierra_prometida-314803487-mainTierra prometida nos cuenta la historia de un consultor de una de las empresas de gas natural más importante de los Estados Unidos, que acude a un pequeño pueblo ganadero azotado gravemente por la crisis económica, para gestionar las compras de los derechos de perforación de los pozos de gas que se encuentran en el subsuelo.

Se nos presenta a Steve Butler (Matt Damon), un ejecutivo de una empresa de perforación de gas, que en compañía de su fiel compañera de trabajo (Frances McDormand), emprenden una vez más una campaña de compra de los derechos de perforación y explotación de los pozos de gas que se encuentran debajo del pueblo y que supondrán una inyección de dinero para el mismo y para los propietarios de las granjas que se encuentran encima de los pozos. Lo que parecía una tarea fácil, pronto se complicará ante el debate planteado en torno a si el fracking merece la pena por los posibles riegos medioambientales, frente a los grandes beneficios económicos que generarán las perforaciones.

Con una sobriedad y sencillez manifiesta, Gus Van Sant nos ofrece una película que nos enfocará el actual debate existente alrededor de la técnica del fracking. ¿Inocuidad o riesgo? ¿Gran negocio o mala decisión?

Coguionizada por el propio Matt Damon, no nos enfrentamos a una gran película que nos dejará maravillados y que se colará dentro de nuestras listas de mejores películas de la historia, ni muchísimo menos, pero si se nos presenta la oportunidad de ver una película entretenida, que traslada una interesante discusión de suma actualidad y que se torna de gran importancia.

Si bien la película pierde la oportunidad de explotar de una manera más creíble y acertada el tema del fracking, es cierto que logra explicar de una forma medianamente correcta el debate creado en torno a esta técnica de extracción y sus posibles consecuencias, dando quizá pie a que en un futuro alguna otra producción decida enfrentarse a esta temática de una forma más agresiva y arriesgada.

Entretenida y correcta, recomiendo esta película para los interesados en temas medioambientales y en concreto para los que alguna vez se hayan preguntado, como lo hice yo en su momento, que es eso del del fracking.

Celebración (Dinamarca-1998)

CelebraciónHacía tiempo que estaba detrás de esta película, entre otras cosas por las buenas palabras que había escuchado sobre ella y por el buen sabor de boca que me dejo Thomas Vinterberg cuando lo conocí gracias a su maravillosa obra de arte: “La caza”, y por fin logré hacerme con ella y disfrutar de su visionado. Y he de decir que la frase de que todo lo bueno se hace esperar, con esta película se confirma íntegra y absolutamente.

En Celebración vamos a disfrutar de una reunión familiar con todo lo bueno y lo malo que suelen tener las reuniones familiares de cualquier lugar del mundo. En este caso nos encontramos con los Klingenfeldt, una señorial familia danesa que se reúne en la gran mansión alrededor de la figura del patriarca, precisamente para homenajear a este por su sesenta cumpleaños. A la fiesta han sido invitados toda la familia al completo, hermanos, primos, sobrinos, nietos, y como no, los verdaderos protagonistas de la historia: los tres vástagos del patriarca, que no dejarán pasar ni un solo segundo para sacar a relucir los trapos más sucios del núcleo familiar.

En Celebración nos encontraremos con una fiesta que no escatima en gastos ni detalles, y a la que han sido invitados desde el primero hasta el último miembro de la familia. Solo falta uno, pero su ausencia será suplida por los tres hermanos. Cada uno completamente diferente al anterior, enseguida pondrán en jaque la tranquilidad de la reunión y nos conseguirán transportar a la fiesta más incómoda a la que seguro nunca seremos invitados.

A parte de su maravilloso guion, esta película se caracteriza por pertenecer al llamado movimiento Dogma, creado por los amigos Lars von Trier y Thomas Vinterberg y al que después se unieron los también daneses Kristian Levring y Soren Kragh-Jacobsen y que propugnó en su momento la realización de un tipo de cine que escapase del uso elaborado de efectos especiales o de tecnología. Una serie de reglas que suponían la filmación sin música, luz artificial, decorados y rodando siempre con cámara en mano, entre otras muchas reglas y que a decir verdad Vinterberg en esta y otra de sus películas incumplió sutilmente. A pesar de ello con el uso de estás reglas, también llamadas “Votos de Castidad”, se consigue un tipo de cine más natural, no eclipsado por los artificios, filmado de una manera más real y teniendo quizá como intención última la creación de un tipo de cine de calidad y que huyese de los grandes presupuestos bajo el lema: “Se puede hacer buen cine con poco dinero”. Y ante esto, me quito el sombrero. Porque siempre he pensado que con un buen guion se pueden hacer grandes películas sin ser adornadas de grandes efectos y este es uno de los ejemplos más claros.

He de decir que con Celebración se demuestra la la intención del movimiento Dogma, ya que se trata de una maravilla del cine que no dejará indiferente a nadie. Thomas Vinterberg construye una historia magnífica y sorprendente que se irá hilando poco a poco y que conseguirá sujetarnos al asiento y asistir al colofón de la fiesta más tensa que jamás se ha celebrado. Con Celebración, Vinterberg nos sumerge en un cine sobrio, pero no por ello de mala calidad, que al terminar nos habrá marcado para siempre.

Ganadora del Gran Premio del Jurado del Festival de Cannes, para los que queráis disfrutar de un buen drama y sobre todo, para los que queráis disfrutar del maravilloso arte que pone sobre la mesa Thomas Vinterberg, no dejéis de verla, no os arrepentiréis como no lo he hecho yo, convirtiéndose en una de las mejores películas que he visto en los últimos años.

Viridiana (España-1961)

Viridiana-949637046-largePelícula dirigida por Luis Buñuel en 1961 y que cuenta la historia de Viridiana, una joven novicia que justo antes de tomar los votos es obligada por la madre superiora del convento a visitar a su única familia, su tío, un hombre solitario que enviudó la misma noche de bodas y que desde entonces ha vivido triste y solo, sin preocuparse de Viridiana, más que de sustentarla económicamente.

En esta película nos encontramos con una joven apartada del mundo, encerrada en los muros de un convento, y que se enfrentará por primera vez con el mundo real, totalmente desconocido para ella, lo que la generará unas tensiones que cambiarán su forma de ver el mundo y de vivir. Pronto sufrirá la obsesión de su tío que no ve en ella más que el espejo de su propia mujer fallecida.

No puedo dejar de hablar en este punto de la película polaca de 2013 del director Pawel Pawlikowski, que cuenta la historia de un joven novicia que también es obligada a visitar a su tía y se enfrenta al mundo desconocido de fuera del convento. Historia casi sacada de Viridiana, rodada más de treinta años antes y que deja en evidencia el trabajo del director polaco.

Viridiana, rodada en España en plena etapa franquista, como una especie de concesión aperturista del dictador al realizador exiliado en México, se rebela como una película gamberra e irreverente que no ahorra en escenas que van a ser consideraras, como poco, sacrílegas y se acaba convirtiendo en una especie de burla al franquismo. Contiene escenas que incluso ahora no todos se atreverían a incluir en sus trabajos.

Calificada de blasfema por el Vaticano, que llegó a  pedir la excomunión de todos los que hubieran participado, Viridiana se impregna de un humor brillante y consiguiendo sobrepasar la censura franquista, se cuela en el Festival de Cannes en el último momento y se hace con la Palma de Oro del famoso festival, única Palma de Oro del cine español hasta el momento.

Con una brillantez absoluta, Buñuel nos presenta un guion sencillo pero decorado con unos giros que hacen virar la historia en varias ocasiones y la lleva hacía un final impresionante y apoteósico, lejos de lo que quizás podríamos esperar durante los primeros minutos. Cargada de un amplio simbolismo antirreligioso, la película presenta con humor una historia que en la década de los sesenta dinamitó el cine, al menos el español e hizo temblar a la censura franquista, que fue vapuleada por este magnífico director. Porque hay que tener valor para rodar esta historia en España en 1961. Grande Buñuel.

No os perdáis esta maravilla que nos dejó Luis Buñuel y que es considerada una de las mejores películas de nuestro cine y que hasta el momento, es la única que nos ha dado el digno reconocimiento de uno de los festivales de cine más prestigiosos.

Sympathy for Lady Vengeance (Corea del Sur-2005)

Sympathy_for_Lady_Vengeance-242233043-largeCon esta película afrontamos la tercera y última parte de la trilogía de la venganza de Park Chan Wook. En ella se nos cuenta la historia de Kum-ja, una bella y joven chica que tras pasar seis años en una prisión por el brutal asesinato de un niño que conmocionó a la sociedad coreana, se enfrenta a su libertad y comienza una meditada venganza.

En esta parte, a diferencia de las dos anteriores, nos encontramos con una protagonista femenina que al igual que en las otras dos busca venganza contra alguien que se nos presenta desconocido, al igual que los motivos que la dirigen hacia el fin predeterminado.

He de reconocer que esta es la parte que menos me ha gustado de la trilogía aunque sin desmerecer el buen trabajo que hace Park Chan Wook en la dirección y guion. La venganza a lo que nos enfrentamos en esta última parte se va deshilvanando a un ritmo mas pausado que en las anteriores entregas. El director hace uso frecuente de flashbacks que nos trasladan a la prisión donde cumplió condena y nos presentan a las que luego ayudarán al cumplimiento de la venganza.

Una vez más Park Chan Wook nos decora las escenas más truculentas y sangrientas con una impresionante banda sonora, teñida de tintes clásicos, como ya hizo en las anteriores entregas. Asimismo hay que admirar el gran trabajo de realización que hace el director con unos excelentes planos y movimientos de cámara que ponen los pelos de punta.

Con Sympathy for Lady Vengeance se cierra la trilogía y se puede hacer balance del trabajo en su totalidad. Evidentemente el punto en común entre las tres películas es el tema central, la venganza, pero el director usa elementos en común en los tres trabajos, como es el secuestro, los largos e injustos encierros que son el origen de la venganza y como no, la violencia llevada a su máximo exponente. Obra maestra del cine, tanto cada film individualmente considerado, como la trilogía en su conjunto.

Tras terminar esta trilogía y como no, tras disfrutar de Old Boy, Park Chan Wook se ha convertido en uno de mis directores favoritos y admirados y no perderé la oportunidad de disfrutar del resto de trabajos que ha firmado, estando a su vez a la expectativa e impaciente de lo que sea capaz de crear en un futuro.

Os recomiendo que disfrutéis de esta trilogía porque el cine coreano es un gran desconocido para el gran público pero es de los considerados mejores del mundo, y esta trilogía es una buena oportunidad para introducirse en esta forma tan brillante y diferente que tienen nuestros desconocidos asiáticos de hacer cine. Sencillamente MARAVILLOSO.